Bermeon, aurten, domekean ospatuko dogu eguerdiko 12etan Santa Marian
Subsidios litúrgicos bilingües para esta fiesta
Vida de San Vañentín
Sarrera-oharra
Celebramos hoy la fiesta de San
Valentín de Berriotxoa, nacido en la vecina villa de Elorrio. Pidamosle que
nuestra vida camine hacia la santidad siguiendo sus pasos en el anuncio del
Evangelio...
Sarrera-abestia Pozez beterik Zugana gatoz... (edo beste bat)
Damu-otoitza
Goazen, ba, apaltasunez Jainkoagan uste on osoa dogula era-kustera, bere parkamena eskatuz:
—Tú que vives la radicalidad de la entrega al Padre: Erruki Jauna.
—Tú que nos enseñas
a orar, ayunar y hacer limosna: Kristo Erruki.
—Tú que nos
incorporas a tu misión de anunciar el Reino: Erruki Jauna.
Otoitza
Jainko Jauna,
Balentin Berriotxoa
gotzain eta martiri dohatsuari
adore handia emon
zeutson zure izena autortzeko;
egizu, haren
garaipenaz lur honetan pozten garanok,
beragaz zoriontsu
izan gaitezala zeruan. Zure Seme...
Irakurgaia (2Errg 2, 1.6-14)
El profeta Elías ya ha desempeñado su misión. Pero también ha encontrado quien pueda continuar su tarea inacabada. Eliseo recibirá el encargo. ¿Estamos nosotros dispuestos a recibir el encargo de nuestro santo? ¿Cómo seguir sus pasos?
Ebanjelioaren sarrerea
Behin baino gehiagotan izaten dogu nahikoa gauzak egiteaz.
Eta Jesusek, zelan
egin, zertarako eta ze asmogaz, erakutsi nahi deusku. Aldea, ba, egitetik
egitera! Entzun deiogun.
Alelluia! Aleluia! Aleluia!
Eskariak
El tener un santo es un honor, pero que obliga a honrarlo con la propia vida. Empujados por el ejemplo de san Valentín acu-damos confiadamente al Padre, fuente de todos los dones, y pidamos:
—Por los niños de nuestro pueblo: para que lleguen a apreciar la vida de la devoción y de la santidad, como aquella que merece la pena ser vivida, oremos.
—Gazteen alde:
alkartasun ekintzen egarri dira, lagundu nahi dabe eta justizia aldarrikatzen
dabe: Jainkoaren Hitzaren iturrietan edan daien, eliz-alkartean, eta
alkarbanatu daiezan euren amesak, eskatu deiogun Jaunari.
—Por nuestras
familias: para que la bendición de san Valentín se haga presente en ellas, y
puedan vivir el amor, la entrega y la sacramentalidad del matrimonio, oremos.
—Gure santua
ohoretzeko alkartu garenon alde: geure buruak indartuta aurkitu daiguzan eta
adoretuta hitzaren entzuterako, eliz-alkarte bizitzarako eta Erreinuaren
zerbitzura egoteko, eskatu deiogun Jaunari.
Padre misericordioso: tú que nos llamas a tu misma santidad y nos bendices con el ejemplo de san Valentín, haz que sea él el espejo en que nos miremos para agradarte día a día. Por J.n. S.
Oparien gainekoa
Garbitasuna maite dozun Jesukristo gure Jauna,
garbitu egizuz gure
bihotzok zeruko iruntsez;
eta emoiguzu
Balentin dohatsuaren bihotz-garbitasuna,
zure gorputz-odolen
oparia behar dan lez eskeini daigun.
Errege bizi
zara-ta.
Jaunartze ondorengoa
Jainko Jauna, zeruko ogiaz indartu
eta zure odol
salbagarriaz bizkortu gaituzu;
Balentin
dohatsuaren eskariez eta irakatsiez
biziera garbia eroan
daigula, sinismenean sendo,
itxaropenean pozik
eta maitasunean gartsu.
Jesukristo.
Azkenean
Agur, Balendin Berrio-Otxoa (edo besteren bat).
El obispo que escribía a su amatxu
SAN VALENTÍN DE BERRIOCHOA: mártir (4 de
julio)
Es un santo relativamente moderno. Fue
canonizado el 19 de junio de 1988.
Nació el 14 de febrero de 1827. Su
familia era muy humilde y vivía del trabajo del padre, que era carpintero.
Valentín tuvo que trabajar con su padre para salir adelante. En un ambiente
cristiano como el que reinaba en su casa, Valentín cultivó los valores
religiosos. Fue monaguillo en las Dominicas de Elorrio. Allí le surgió el deseo
de ser dominico. Pero no pudo ver cumplidos sus deseos tan pronto como él
hubiera querido: su sitio aún estaba en la carpintería paterna. Por fin,
próximo a cumplir los 19 años, inicia sus estudios de Filosofía y teología en
el Seminario de Logroño. Pero, a los cinco años de estudios, su padre le dice
que no puede seguir costeándoselos. Regresa a casa. Pero los profesores lo
reclaman y logran que continúe en el Seminario. Es ordenado sacerdote en 1851.
Comienza a ejercer el ministerio como
sacerdote secular. Pero continúa su ilusión por ser dominico. A los 26 años,
marcha al noviciado de Ocaña. En 1856 marcha, con ocho dominicos más, a
Filipinas. Llegan allí después de seis meses de travesía. Desde allí, al cabo
de unos meses, llega a Vietnam, donde la persecución, la destrucción, las
torturas y asesinatos de catequistas y de misioneros eran constantes. Para no
perder la sucesión apostólica, el obispo García Sampedro lo elige su sucesor.
Valentín acepta, y, a los 31 años, es consagrado Obispo. A los pocos días, el
obispo García Sampedro es asesinado.
A partir de ese momento, comienza una
intensísima actividad pastoral de Valentín como Obispo. Es apresado junto
a un catequista, el dominico catalán José Almató y el obispo Hermosilla.
Cargados de cadenas y uncidos con un collar de madera, son interrogados, torturados,
invitados a renunciar a la fe... y condenados a muerte por decapitación. Esto
sucede en noviembre de 1861. Valentín tenía 34 años.
Subrayamos el valor imprescindible del
ambiente familiar. También la vocación a la vida consagrada tiene y requiere un
ambiente propicio. ¡Cuántas veces los padres (incluso los que se dicen
cristianos) no sólo no favorecen un clima oportuno para que germine una
vocación consagrada en su familia, sino que ponen también dificultades cuando
esta apunta! Destacamos igualmente cómo el testimonio cristiano es universal:
lo de ser misionero es esencial al cristiano y a la Iglesia (por supuesto, en
nuestro propio ambiente, pero también "más allá" de él).

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