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lunes, 21 de noviembre de 2011

Arratia homenajea a sus misioneros

Un acto en honor a los cooperantes del valle abre una exposición itinerante sobre proyectos solidarios, escribe Janire Jobajuria en DEIA.


El próximo 25 de noviembre, a las 19.30 horas, se inaugurará en el centro cultural Lasarte Aretoa de Igorre la exposición Arratia-Palenque. Tendiendo puentes de solidaridad, que posteriormente recorrerá todos los municipios del valle de Arratia. Esta muestra se encargará de acercar a las diferentes localidades los diferentes proyectos humanitarios que vecinos de la comarca vienen desarrollando desde hace décadas en las regiones más pobres del planeta. Entre ellas, la provincia de Los Ríos, en Ecuador, donde llegaron hace 64 años tres sacerdotes arratiarras: Francisco Arraibi (Lemoa), Eusebio Ocerinjauregui (Zeanuri) y Máximo Guisasola (Zeanuri). Junto a ellos, un vecino de Abadiño, Víctor Garaigordobil, y otros cuatro religiosos alaveses. Precisamente, a ellos se les rendirá homenaje en Igorre como acto de inauguración de la muestra.

El objetivo de esta iniciativa pasa por fortalecer los lazos que desde hace más de sesenta años mantienen los municipios del valle con las misiones de la región de Los Ríos. De este modo, los numerosos vecinos que cada año realizan donaciones para estos proyectos podrán observar en qué se ha invertido la ilusión que ha cruzado todo un océano para llegar a su destino. Para ello, la muestra se compone de varios murales gráficos que, mediante fotografías, mapas y textos, recorren la historia de la misión, pero también la labor que se está llevando a cabo en la actualidad.

Distintos paneles recuerdan el trabajo que actualmente se están realizando en cooperación, desarrollo y liberación, tomando como ejemplo el Cantón o municipio de Palenque, una de las zonas de Vinces el año que llegaron los misioneros vascos, hoy ya municipio de pleno derecho. La cooperativa agrícola, el trabajo de la mujer, la salud, la cultura popular o la educación.

"Palenque es un municipio que tiene una extensión de 450 kilómetros cuadrados -un cuarto de Bizkaia-, y está constituido por el pueblo y multitud de pequeñas barriadas. Por comunidades, son 54 las que conviven en el término municipal. La mayoría de la población vive de la agricultura, principalmente del cultivo del arroz, del maíz, de la banana y del cacao. El problema es que la mayor parte de sus habitantes vive bajo el poder y el dominio de los grandes hacendados y, aunque no falta comida, los alimentos que consumen no contienen los nutrientes necesarios para la vida, lo que produce problemas de desnutrición", explica Jose Mari Kortazar, cura de Arratia que vivió durante siete años en tierras ecuatorianas.

Autoabastecimiento Según cuenta Kortazar, la ayuda de la comarca ha conseguido establecer las bases para que la población de Palenque pueda sobrevivir, autoabastecerse y autofinanciarse. Así, la labor desarrollada hasta ahora se ha centrado en la mejora de la producción agrícola de arroz y maíz para consumo propio y para vender. Además, los lugareños han avanzado mucho en la venta de abonos y semillas.

Gracias a este adelanto se ha creado una cooperativa de ahorro y crédito para poder comercializar los productos. A pesar de todo este trabajo, la desnutrición sigue siendo un problema aunque está disminuyendo gracias a la implantación de huertos familiares y a la diversificación de la producción que permite cultivar alimentos diferentes que aportan más vitaminas y proteínas esenciales.

Los misioneros arratiarras también lucharon por levantar escuelas en las barriadas basadas en la cultura montubia (la cultura indígena) y de un hospital que atiende a unos 1.200 menores.

Además de la situación de Palenque, la exposición también tiene hueco para los cooperantes del valle que trabajan en otras partes del mundo, como las monjas igorretarras Juanita Aguirre y Maribel Eguiluz, que realizan su labor en Perú y El Congo respectivamente; la lemoarra Pilar Ocerin Bustinza, en Paraguay; la bediatarra Concepción Basaguren, en Venezuela; el sacramentino zeanuritarra Joan Etxebarria Ozerin, en Bogotá (Colombia); los dimatarras Maria Luisa Artabe y Felipe Bustinza en Colombia y en Madagascar, respectivamente, así como Javier Pertica en Chile y Blas Esparta en Argentina.

La última parte de la exposición refleja las diversas actividades que se realizan en Arratia para dar a conocer el trabajo de las misiones y para colaborar con ellas: la tómbola solidaria que se organiza en Igorre, las colectas de Santa Águeda, los puestos de comercio justo animados por Caritas Arratia o los más de 400 ejemplares de la revista Los Ríos que trimestralmente llegan a los hogares arratiarras.

En torno a esta iniciativa también se han organizado otra serie de actividades como la Quiniela misionera que, con sencillas preguntas sobre lo expuesto, da opción a los asistentes a participar en el sorteo de lotes de productos de Comercio Justo, con la ayuda logística de Caritas Arratia.

Además, para que el proyecto tenga una continuidad en el futuro, Kortazar espera poder crear una página web con todas las noticias que surjan alrededor de la exposición. De la misma forma, el religioso tiene en mente editar un libro con los paneles que viajarán por el valle.

Las fechas concretas en las que la muestra estará en cada localidad aún no se conocen aunque sí los lugares en los que, a priori, se colocará la exposición. Así, Bedia contará con ella en el pórtico del Ayuntamiento. Dima, en la oficina de turismo, Zeanuri en la casa de Manterola y en Zulaibar, Artea y Areatza harán sitio para ella en sus ludotecas, Ubide en el club de jubilados, Arantzazu en su nueva biblioteca y Lemoa en Elizondo.