domingo, 20 de julio de 2014

Artea en tres videos 01

De urbanismo plenamente rural y disperso, como corresponde a la gran mayoría de los municipios de la zona de Arratia, su patrimonio responde básicamente a esta característica, estando toda su riqueza histórico-artística (ya sea religiosa, civil o doméstica) entroncada con la vida agrícola y ganadera.


La Iglesia del Sagrado Corazón es un templo neogótico, de 1881, de cruz latina, con una torre a sus pies, encima del ingreso principal, de base cuadrada y cuatro vanos apuntados para albergar las campanas, rematada a modo de pináculo con un elemento piramidal acabado en cruz pétrea. En los esquineros del muro delantero dos contrafuertes culminados en pináculos enmarcan la portada, con tímpano en arco apuntado sobre el que se inserta una figura trilobulada, como manda la tradición gótica, bajo cruz. Aunque encalada y pintada, quedan vistos los sillares de la portada, contrafuertes y torre, de gran calidad. Nave central y crucero están cubiertos a doble vertiente y recorridos por vanos apuntados que iluminan su interior. Éste, de una sola nave y crucero se encuentra jalonado por arcos fajones de medio punto y bóvedas apuntadas de crucería simple, y su ábside, semicircular está iluminado por tres ventanas apuntadas y dos de ojo de buey. Este edificio es la actual parroquia de Artea, ya que tras su construcción, San Miguel pasó a tener rango de ermita. Una piedad de estilo gótico-renacentista, un cristo crucificado romanista, el sagrario tallado con imágenes de la última cena y dos ángeles, así como el altar con motivos de decoración popular, elementos que se repiten en la base de una pila bautismal, es todo el mobiliario a destacar.



Dentro del patrimonio religioso destaca sobre manera la Iglesia de San Miguel de Elejabeitia (actualmente considerada ermita), bellísimo templo del siglo XVI, de estilo rural y amplio componente lígneo, que lo hacen ser una de las iglesias de este tipo más importantes de Bizkaia. De una sola nave y planta rectangular, circunvalan su perímetro un amplio pórtico y, el antiguo cementerio y la sacristía, en la cabecera. La nave está cubierta a triple vertiente y en su exterior el elemento más sobresaliente es la torre campanario y la fachada principal, todo ello de madera, salvo el tejado. La torre, cúbica, alberga tres campanas (con inscripciones, datándolas a principios del siglo XVII) en un número igual de vanos de medio punto y la remata una cruz de forja. Sus muros están aparejados en mampuesto, encalados en el interior, donde el armazón de madera de la cubrición es digno de resaltar, así como el coro, también de material lígneo, que enmarca interiormente el único acceso del templo en arco apuntado, que la podría fechar a principios del siglo XV. La decoración de todos los elementos de madera repiten elementos típicos de la artesanía rural vizcaína, en general esquemáticos. Los vanos, abocinados, recorren toda la nave en el lado sur y el presbiterio, en su parte alta, pero su pequeño tamaño no ilumina suficientemente su escaso espacio interior. Señalar la hornacina de arco de medio punto moldurado y policromado en un lado del presbiterio. Tanto la torre como la trama de madera frontal y el pórtico son obra de una restauración llevada a cabo en 1990, ya que una anterior de J. M. Basterrra en 1923, cambió ligeramente la estructura del cuerpo de la fachada original.
En arte mueble el Arcángel San Miguel, de factura románica y en madera policromada, una Andra Mari y un San Miguel romanistas y un Cristo crucificado, todos detrás del altar, son los elementos más destacados.




Varias ermitas además de la actual de San Miguel jalonan el municipio. La Ermita de San Martín de Etxezarraga, está en el barrio del mismo nombre y es un pequeño edificio gótico, como lo manifiesta su acceso principal en arco apuntado dovelado. Tiene cubrición a dos aguas, mampostería, salvo los esquineros en sillar, planta cuadrada, espadaña rematada en cruz de hierro y un acceso en el muro de poniente, éste en arco de medio punto. Hay tres imágenes, una de San Martín, otra de San Antolín y una Inmaculada Concepción dentro de una hornacina. La creencia popular atribuye al tañido de su campana en vísperas de Santa Águeda la capacidad de curar los dolores de cabeza. Anexo a ella tiene el caserío denominado de San Martín.



Otra, la de Santiago Apóstol, construida en 1851, es muy popular por su advocación y la rogativa que se hacía en ella la víspera de la Ascensión. Es de planta rectangular, tejado a tres aguas, mampostería, pórtico sobre cuatro pies derechos, bonita espadaña de madera y cerramiento en cancela de madera.

La Ermita del Santo Cristo, en el cementerio de Artea, se encuentra donde en su momento estuvo la Iglesia de Santa María del Castillo, desaparecida por un incendio, y es muy similar a la anterior, algo más alargada en planta, pero con los mismos elementos: pórtico sobre pies de madera, mampuesto, cerramiento de verja lígnea, etc., aunque carece de espadaña, haciendo su función una pequeña campana en el lado derecho del pórtico.

Por último, en el emplazamiento de la antigua Ermita de Santa Marina, ya desaparecida, en 1981, se construyó la nueva de Santa Mañe, edificio contemporáneo que aloja la imagen de Santa Marina, anteriormente en la de esta advocación, la cual tenía además varias tallas que actualmente están en el Museo Arqueológico, Etnográfico e Histórico de Bilbao. Se encontraron también restos humanos.



Manu CASTAÑO GARCÍA
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