Esta escultura de San José destaca por la relación de cariño que se establece con el Niño Jesús, al que levanta con su mano izquierda. Ambas figuras se miran, en una bonita escena que quiere subrayar la proximidad entre Jesús y José, su padre adoptivo.
Además, el santo lleva en su mano derecha una vara florida, en alusión al milagro que, según la leyenda, hizo que los sacerdotes lo reconocieran como el esposo más adecuado para la Virgen María.
José es el esposo de María y padre adoptivo de Jesús de Nazaret. Según cuenta Mateo en su evangelio, era artesano, oficio que luego la tradición concretó en carpintero. Por tanto, era de condición humilde, aunque pertenecía a la estirpe del rey David.
En esta escultura se le representa con el Niño en brazos, quien se vuelve hacia el santo resaltando la cercanía entre padre adoptivo e hijo.
Fuente: Retablos monumentales de Bizkaia
Seguirá...


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