Argiaren Jaia: Otsailak 2

sábado, 24 de marzo de 2012

El obispo que no va a la huelga

El obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha prohibido a su Secretariado diocesano de pastoral obrera que firme un documento a favor de la huelga general del próximo día 29 de marzo, según informa la web Religión Digital, publica hoy DEIA. Incluimos reflexiones sobre la Huelga General y el comunicado de HOAC y JOC a favor de dicha huelga.



La nota tan solo ha sido firmada por Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) y Juventud Obrera Cristiana (JOC) de Bizkaia. La prohibición de Iceta ha generado un profundo malestar e indignación en amplios sectores del clero y del pueblo, según dicha web, en lo que se trata de un gesto "sin precedentes" en la Diócesis vizcaina.

En la información se indica que la Diócesis de Bilbao ha digerido mal las prohibiciones de su prelado. Argumentan que el documento de apoyo a la huelga del próximo jueves, que han convocado los cuatro grandes sindicatos vascos y numerosos pequeños sindicatos y grupos sociales, es "ecuánime" y "basada en la Doctrina Social de la Iglesia".

"Iceta trata de plasmar aquí la misma dinámica pastoral del cardenal Rouco en Madrid. Consiste en que la Iglesia solo habla de familia y vida y se olvida y guardia silencio ante cualquier tema social", explica un cura de Bilbao en declaraciones a la citada web. Las mismas fuentes añaden que "con decisiones como ésta, lo único que hace el obispo es dar alas al creciente malestar del clero, pero no parece importarle lo más mínimo".

El documento en cuestión subraya que la jornada de huelga se trata de una medida "para humanizar al pueblo, desde el convencimiento de que el ser humano debe ser el centro de la actividad económica y laboral, y de que la economía debe orientarse a las necesidades de las personas y de sus familias".

"La reforma laboral que provoca esta convocatoria de huelga, como otras reformas anteriores, va en la dirección de concebir a la persona como un sujeto secundario, que se verá beneficiado de una hipotética mejora de la economía de las empresas", continúa el comunicado suscrito por los movimientos apostólicos HOAC y JOC.

Según estas asociaciones, la huelga "es una oportunidad para reivindicar una concepción del trabajo humano como principio de vida, como elemento humanizador que procure la satisfacción de las necesidades materiales, culturales y espirituales de la persona", explican.